lunes, 6 de mayo de 2013

DEFINICIÓN DE COMPETENCIAS



     Autores como Bogoya (1996) plantea que "la vista como una Oportunidad o una capacidad para poner en escena una situación problemática y resolverla, para explicar su solución y para controlar y posicionarse de esta solo es visible a través de desempeños, es decir, se necesitaba una mediación de los desempeños para poder explorar la competencia que se encuentra como una caja negra, posiblemente opaca, que es imperativo develar".
    Por su parte Torrado (1995) plantea que "la competencia es esencialmente un tipo de conocimiento ligado a ciertas realizaciones o desempeños, que van mas allá de la memorización y la rutina. Se trata de un conocimiento derivado de un aprendizaje significativo".
    Gonczi (1996) plantea que "la competencia se concibe como una compleja estructura de atributos necesarios para el desempeño de situaciones específicas. Es una compleja combinación de atributos (conocimientos, actitudes, valores y habilidades) y las tareas que se tienen que desempeñar en determinadas situaciones".
    Según Castellanos, (2003).

"la competencia es una configuración psicológica que integra diversos componentes cognitivos, metacognitivos, motivacionales y cualidades de la personalidad en estrecha unidad funcional, autorregulando el desempeño real y eficiente en una esfera específica de la actividad, en correspondencia con el modelo de desempeño deseable socialmente construido en un contexto histórico concreto".

    Por su parte Cejas y, Enrique (2006) comparte esta definición: “la competencia es un sistema de componentes (cognitivos, metacognitivos, motivacionales y cualidades de la personalidad) que posee un individuo para desenvolverse eficientemente en su vida como ser social en todas las facetas”.  Boyatzis (1982) indica que “las competencias son características subyacentes en una persona, que están causalmente relacionadas con una actuación exitosa en un puesto de trabajo.”


    Tales características subyacentes son de diferente naturaleza e incluyen cinco (5) tipos de componentes. (Ver figura 2)
    1.- Rasgos: características físicas y naturales de carácter estable, que posibilitan un mayor o menor grado de realización de una acción. Por ejemplo: un temperamento explosivo (rasgo de personalidad) que dificulta controlarse ante una provocación o una altura de dos metros (rasgo físico) que posibilita acercar las manos a una canasta de baloncesto. 
   2.- Autoconcepto: las actitudes, valor y autoimagen que influyen en una predisposición mental hacia la realización de una acción. Por ejemplo: una autopercepción de valentía y unos valores patrióticos que predisponen a la realización de actos heroicos por los bien de otros ciudadanos.
   3.- Motivación: deseos continuos que impulsan la acción hacia unas conductas  y la alejan de otras. Por ejemplo: un deseo de aprobar una oposición, que incita a poner tenacidad en el estudio.
   4.-  Conocimientos: formación e información que se dispone sobre algo, que es susceptible de ser aplicada al comportamiento, aunque no necesariamente se haga. Por ejemplo: el conocimiento teórico de  unas técnicas de negociación que se aplica (o no) cuando surge la oportunidad.
    5.- Destrezas: habilidades para realizar determinadas tareas. Fundamentalmente son destrezas físicas y mentales. Por ejemplo: el buen pulso que tiene un cirujano con su bisturí (destreza física) o la facilidad para la búsqueda  alfabética que desarrolla un bibliotecólogo (destreza mental). 


Figura 2.
Implicación de las competencias.



PERSPECTIVAS DE LA GESTIÓN HUMANA



    Para (Beer,1997) Con las concepciones que se han dado acerca de la administración y del ser humano en la organización, la gestión humana, en el escenario social, académico y operativo ha sido considerada como una tarea administrativa y como una labor de carácter puntual, de apoyo y al servicio de las otras áreas de la organización.
     En su recorrido por las escuelas que han dado origen al pensamiento administrativo, Velásquez (2002) deja ver que desde las posturas más clásicas a las más modernas, pasando por el reduccionismo del enfoque de sistemas aplicado a la organización, lo que más ha importado a nivel general es la relación entre estructura, función y proporciones del personal en la organización, más que el personal mismo, todo ello en búsqueda de la eficiencia y la eficacia.
     Solamente con el surgimiento de la Escuela de las Relaciones Humanas pone por primera vez el centro de la mirada en las personas de la organización, ya que la experiencia de Hawthorne empezó a demostrar las relaciones existentes entre el ambiente de trabajo y la eficiencia de los trabajadores, así como los aspectos de orden psicológico que se hacen presentes en el acontecer laboral cotidiano.
     En la época actual esta mirada sigue vigente, es decir, se aplica la perspectiva clásica y la moderna en la gestión humana. Calderón (2004) determina diferencias entre los tamaños de las empresas y las estrategias de gestión humana que utilizan, afirmando que, mientras que en las medianas empresas no existe una integración entre las prácticas de gestión humana y la estrategia empresarial, en las grandes empresas esta integración si se presenta, lo que puede estar determinado en gran medida por los recursos  disponibles en ellas para destinar a los procesos de administración del talento humano, pero puede pensarse de forma hipotética que, más que debido a los recursos disponibles esto radica en la concepción que los empresarios tienen acerca del papel del hombre en la organización y de las condiciones externas que demandan productividad y efectividad a toda costa.

TENDENCIAS DE GESTIÓN HUMANA



    En la actualidad se vienen dando diferentes perspectivas teóricas que hablan de la gestión humana no sólo como un proceso necesario, sino como el centro mismo de la organización, dentro de las cuales se encuentran las teorías más actuales del diseño organizacional y de la psicología organizacional. Entre las primeras cabe resaltar aquellas teorías que hablan de la relación existente entre el tamaño, el diseño de la organización y su cultura, lo que lleva directamente a una concepción del ser humano en el espacio laboral y de cómo debe ser “manejado” en la organización.
    Desde este punto de vista teórico, para Calderón, Álvarez y Naranjo (2006) se presentan algunas tendencias de investigación en gestión humana que pueden catalogarse como tradicionales o emergentes. En el primer grupo se encuentran el liderazgo, la motivación, los grupos, la planeación de talentos humanos, la valoración de puestos y la retribución, mientras que en el segundo grupo se ubican la gestión estratégica, la gestión internacional y la cultura de los talentos humanos, las fusiones y adquisiciones, el cambio organizacional, la evolución de la función de los talentos humanos y la teoría de las organizaciones. Algunas de estas tendencias de investigación son evidentes en las acciones emprendidas por las empresas en la gestión humana y muchas de ellas aún conciben el ser humano como un recurso para la productividad. Otras se constituyen como discursos vacíos en el sentido que muchas veces no resultan aplicables en las organizaciones, dadas las condiciones laborales que los procesos de globalización imponen.
    En el Estado del Arte realizado se abordan algunas tendencias de gestión humana que tanto a nivel teórico como a nivel de la práctica cotidiana se consideran importantes en los contextos nacional e internacional, ellas son: cambio organizacional, desarrollo humano, gestión del conocimiento, gestión por competencias, tercerización (outsourcing), plan de carrera, plan de sucesión, gerencia por procesos, cultura organizacional, marketing relacional y gestión internacional del talento humano.
    Para Serralde (1999), “estas y otras tendencias, más que acciones puntuales, deben obedecer a procesos integrados de gestión humana que visionen la organización desde un punto de vista holístico, por lo que la gestión humana cobra un papel estratégico en la organización y trasciende las actividades que pretenden “manejar el personal”, dando origen a procesos de cambio organizacional en el que las personas son el eje fundamental”. Según Jaramillo (2001)
El trabajador es el constructor fundamental del conocimiento y eje de la flexibilidad organizacional y sus aportes se pueden computar en la rentabilización del ciclo operacional de la empresa pero en términos de incremento de valor, para lo cual se deben entender los procesos subyacentes al sistema de gestión humana y lograr que la empresa sea un sistema orgánico de aprendizaje, en el que la reflexión cotidiana acerca de lo que se está haciendo posibilite capitalizar las experiencias y construir conocimientos basados en ellas.

     Estos postulados en la actualidad son aplicados en algunas organizaciones, se trabaja de manera práctica sobre diferentes tendencias de gestión humana como el cambio organizacional, el desarrollo humano, la gestión del conocimiento y la cultura organizacional. De igual forma se desarrollan competencias adaptativas que permiten que los empleados asuman nuevos roles y retos en su actividad laboral, pero ello no se logra solo por la acción de los empleados, sino que obedece a la gestión humana como un soporte del desarrollo de la organización, lo que determina un verdadero aprendizaje organizacional y garantiza (en cierta medida) un abordaje integral del sujeto humano en el escenario laboral, haciendo al mismo tiempo posible que los miembros de la organización adquieran nuevos aprendizajes, aptitudes, destrezas y formas de pensamiento que potencian su desarrollo en la empresa, la posibilidad de realizar una carrera dentro de ella y el relevo generacional de los líderes. Es aquí donde cobra relevancia el concepto de competencia trabajado por Mertens (2000), que la define como: “una aptitud que se logra con la adquisición y desarrollo de conocimientos, habilidades y capacidades que son expresadas en el saber, el hacer y el saber hacer. El desarrollo de estas habilidades es responsabilidad tanto del empleado como del empresario y es el sistema de gestión humana el que posibilita dicho desarrollo”.
     Pero existen también tendencias de gestión humana que al ser implementadas en las organizaciones no favorecen la estabilidad y el desarrollo humano y otras que no conducen a brindar mejores condiciones a los empleados y a la organización misma, tal es el caso del otsourcing, en donde el objetivo básico es disminuir costos por medio de la subcontratación de procesos con terceros, lo que ha comprobado que a la par disminuye el salario de los empleados y en muchos casos lesiona los derechos y seguridad de los mismos, pero genera rentabilidad a las empresas y es una tendencia de gran aceptación por parte de los empresarios. En este mismo sentido se ha generalizado la tendencia expuesta por Restrepo (1999) que se centra en disminuir el personal, cosa que se hace evidente cuando las empresas entran en crisis o cuando desean obtener mayor rentabilidad disminuyendo los costos. Esta tendencia pareciera ser automática y mecánica, pero como el autor lo señala, en algunas ocasiones (poco comunes) es indicativa de un nivel importante de percatación y de aceptación de la realidad financiera de la organización.
     La ausencia de reflexión, pareciera estar presente en la implementación de otras tendencias, como la gestión por competencias, en la cual puede afirmarse que se encuentran en el medio muchos empresarios que ni siquiera comprenden el concepto cuando ya lo están aplicando en sus organizaciones y asumen como competencia el saber hacer con el que el individuo debe llegar a la organización, adaptarse a ella y contribuir en el proceso productivo. (Gallard y Jacinto, 1995) dicen:
La gestión por competencias como tendencia y como estrategia de gestión humana, más que un conjunto de características con las que el empleado debe llegar al escenario laboral, son un conjunto de propiedades en permanente modificación, que deben ser sometidas a la prueba de resolución de problemas concretos en situaciones de trabajo que entrañan ciertos márgenes de incertidumbre y complejidad técnica, lo que lleva al cambio organizacional y al aprendizaje.

     En este punto esta tendencia toca con la gestión del conocimiento, que según Carrión (2007) “es el conjunto de procesos y sistemas que permiten que el Capital Intelectual de una organización aumente de forma significativa, mediante la gestión de sus capacidades de resolución de problemas de forma eficiente (en el menor espacio de tiempo posible), con el objetivo final de generar ventajas competitivas sostenibles en el tiempo y por ende, se relaciona con el cambio organizacional”, que como lo afirma Torres (2001) se centra en lo que tiene que ver con la estructura organizacional y los cambios que se dan en ella con la innovación tecnológica. Pero que en el plano de la realidad va más allá de la innovación de tecnologías y tiene estrecha relación con el cambio de mentalidad en todas las personas que integran la organización, lo que conducirá a un cambio adaptativo en la estructura organizacional.
      Así las cosas, tal como las competencias, las otras tendencias y estrategias de gestión humana utilizadas en las empresas no se encuentran muchas veces en relación unas con otras y no obedecen a un proceso de integral de gestión humana, lo que las ubica sólo como acciones encaminadas a la gestión de talentos humanos y sitúa al ser humano dentro de la organización en el conocido lugar de hombre – cosa, que sólo tiene sentido mirado a través de la producción.

ENFOQUES MODERNOS DE LA GESTIÓN HUMANA


    El enfoque moderno de la gestión de las organizaciones según Rabago (2011) considera que el componente humano es la parte esencial de la empresa y que la empresa tiene tres tipos de capital: el capital económico, el intelectual y el emocional.
  1. Capital económico: Compuesto por el dinero, las fuentes de financiamiento, las maquinarias, los inmuebles, la materia prima y los productos terminados.
  2. Capital Intelectual: Compuesto por las formulas, patentes (como hacer), así como la inteligencia, la creatividad y los conocimientos especializados de las personas, que son la fuente de la innovación y la generación de competitividad.
  3. Capital emocional: Considera a las habilidades interpersonales, el optimismo, el entusiasmo, las actitudes, los valores, las emociones y los sentimientos que fluyen en las comunicaciones e interacciones personales y que configuran el clima y la cultura organizacional.
    Los dos últimos tipos de capital constituyen lo que ahora se denomina el talento humano. La gestión del talento humano adoptada como el nuevo paradigma, conlleva al reconocimiento de las personas como capaces de dotar la organización de inteligencia y como socios capaces de conducirla a la excelencia. también se le llama gestión de la innovación (Ver figura 1). Las personas deben ser concebidas como el activo más importante en las organizaciones. Como se puede apreciar el Talento Humano juega un rol protagónico en el desarrollo actual y futuro de las Organizaciones, pues es el activo más flexible y el que le otorga mayor vitalidad a la Organización ya que a través de él es que se pueden diseñar, alcanzar, implementar, reacomodar adaptar y hacer factibles cualquier adelanto tecnológico, concepto teórico o aplicación práctica, incluso es el que le abre las puertas a la Innovación Tecnológica y es esta última precisamente una de las vías fundamentales que deben desarrollar las Organizaciones que aspiren a un posicionamiento de elite dentro del mercado territorial, nacional o internacional.

Figura 1.
Gestión de la innovación






¿RECURSOS HUMANOS O GESTIÓN DEL TALENTO?



     Muchos directores de organizaciones y de recursos humanos se han preguntado, más de una vez, cómo lograr que una organización funcione perfectamente coordinada y que todos sus colaboradores tengan un máximo rendimiento. La siguiente pregunta siempre estaba a unos minutos de la anterior: ¿cómo puede, un empleado normal, aprender o adquirir ‘eso’ que le hará más eficiente y productivo en su trabajo diario?
     La respuesta, en los últimos años, siempre ha sido que una adecuada gestión de recursos humanos podría solventar el problema y que, para ello, talentos humanos debería ser una parte del negocio. Y así ha sido, nos hemos volcado en conocer el negocio, las estrategias y la organización, Smart (2001) menciona que
 Las grandes empresas no nacen, sino que se hacen. El secreto estriba en contratar a los profesionales adecuados. Sin embargo, está estadísticamente demostrado que la mitad de las operaciones de selección de personal fracasan, pues nunca acaban eligiendo a la persona idónea al puesto. Se debe de entender que todos los factores de una empresa son importantes pero el principal de ellos es el capital humano el cual debe ser administrado por medio de selección, capacitación y desarrollo en el puesto de la organización sin embargo, seguimos pensando que nos falta algo.

     Por otro lado Becker (2002) citado por Cruz y Rojas. (2002) comenta en uno de sus más recientes artículos, “la inversión en talento como valor de futuro”, define capital humano que se entiende como “la inversión en dar conocimientos, formación e información a las personas; esta inversión permite a la gente dar un mayor rendimiento de productividad en la economía moderna así aprovechando el talento de las personas”.
     Realmente, nos habíamos olvidado que cada persona es un fenómeno sujeto a la influencia de muchas variables y, entre ellas, las diferencias en cuanto a aptitudes y patrones de comportamientos son muy diversas.
Desde esta perspectiva, si las organizaciones se componen de personas, todas aquellas acciones que tengan por objetivo desarrollarlas, impactaran positivamente en la organización. En otras palabras, la gestión de recursos humanos se ha trasformado en la gestión del talento y ello es debido a que el enfoque con el que se observa la organización es ya diferente.
     Como lo indica Guerin, Guilles y otros autores (1992). Esta nueva manera de ver la gerencia está inmersa en  la era de la información, del conocimiento y la globalización, acompaña de vientos huracanados de cambio  político, económico y sobre todo social.
     No hay duda de que muchos trabajadores por lo general están insatisfechos con el empleo o con el clima organizacional imperante en un momento determinado. Ello se ha convertido en una preocupación para muchos directivos dado que es evidente que, con el paso del tiempo, estos puntos se hacen cada vez más importantes.
     Todos los directivos y mandos intermedios deben actuar como personas claves en el uso de técnicas y conceptos de gestión de personal con el fin de mejorar la productividad y el desempeño en el trabajo. Sin embargo, esto ya no es suficiente: debemos usar las técnicas de gestión del talento con el fin de obtener un impacto real en los resultados de la organización. El talento humano proporciona la chispa creativa que, en cualquier modelo de organización, hace que las ideas fluyan y que aparezca la innovación y el desarrollo empresarial.
    
     El trabajo del actual director de talentos humanos, es influir en la relación existente entre una organización y sus empleados. El modo en el que esta relación evolucione marcará la diferencia. (Ver esquema 1)


                                                                       Esquema 1
Recursos o socias de la organización



ESPECIALIZACIÓN EN GESTIÓN DEL TALENTO HUMANO EN LAS ORGANIZACIONES (GTHO)




Propósito del programa
La Gestión del Talento Humano se concibe como un conjunto de procesos gerenciales que permiten orientar, estratégicamente, el rol de las personas en la captación, desarrollo, fortalecimiento del potencial humano. En tal sentido, la Gestión del Talento Humano, en sinergia con la estrategia organizacional, de experiencias de la Educación requerido en un contexto que tiene como propósito fundamental profundizar la formación de profesionales para una cultura de trabajo transformada y transformadora, así como satisfacer las necesidades de un colectivo, en el marco de la creación, consolidación, desarrollo de las instituciones de producción social. Por ende, el desafío de la Gestión del Talento Humano es optimizar el talento de las personas para evaluar, mejorar y, principalmente, propiciar un cambio cultural que impulse el desarrollo de las organizaciones, por ende el desarrollo del país.
En tal sentido, los Colegios Universitarios “Francisco de Miranda”, “Cecilio Acosta” y “Profesor José Lorenzo Pérez Rodríguez” orientarán el proceso de formación integral universitaria de la Especialización en GTHO, en consonancia con los objetivos del PNFA (2008). Es así como contribuirá a profundizar en la formación integral de Administradores y profesionales de áreas afines a la Gestión del Talento Humano, quienes a través de la investigación, aportarán conocimientos originales, innovadores, tecnológicos y trascendentes que coadyuven en la evolución y la innovación en las organizaciones públicas, privadas, emergentes, la transformación de la academia universitaria y el desarrollo socio económico del país.
En el contexto de estas intenciones educativas el programa se propone:
Vincular la Especialización en Gestión del Talento Humano en las Organizaciones, en el marco del proceso de formación del PNFA (2008), con políticas y estrategias de desarrollo socio-económico propuesto por el estado venezolano, considerando:
  1. Profundización en los saberes relacionados con estructuras, sistemas organizacionales adaptados a las necesidades y planes de desarrollo comunal, locales, regionales y nacionales, considerando las transformaciones requeridas para las organizaciones públicas y privadas en función de su responsabilidad social, así como potencializar estructuras socio-económicas y administrativas de larga trayectoria o de proyectos emergentes, como formas de propiedades, de medios de producción y relaciones comerciales que se promueven en nuevos esquemas del sistema socioeconómico venezolano.
  2. Participación determinante de los profesionales de la Administración y áreas afines a la Gestión del Talento Humano, en el fomento de una cultura organizacional interactiva, innovadora, sustentada en los valores colectivos de solidaridad, corresponsabilidad, coparticipación requeridos para un desempeño responsable, eficiente, efectivo de las personas y organizaciones con procesos de mayor productividad, presteza, calidad, y/o servicios.
  3. Promoción de redes académicas derivadas de la vinculación social comunal, locales, regionales y nacionales, para la formulación, ejecución, mejoramiento y evaluación de proyectos orientados al reconocimiento de propuestas efectivas existentes, así como la creación e instrumentación de programas de desarrollo científico, tecnológico, socio humanístico en el campo de la administración.
  4. Consolidación de la formación de profesionales integrales, con conciencia social de su papel protagónico, en el marco de la democracia participativa, como promotores de los cambios que demanda la estructura promovida por el estado venezolano, en el marco de un modelo de desarrollo socio-económico, político, cultural, tecnológico, que avala la Gestión del Talento Humano como eje central del proceso de transformación en las instancias socio - administrativas actuales y emergentes.
  5. Contribución en la valoración, apropiación, adecuación, creación e innovación de saberes empíricos, científicos, tecnológicos, sociales, culturales y humanistas, cónsonos con el modelo de desarrollo socio-económico de país propuesto por el estado venezolano, el cual se sustenta en la práctica de valores que contribuyen con la conformación de la ciudadanía preparada académicamente para la participación y protagonismo, en función de las necesidades evidenciadas en los diferentes contextos donde interactúa.
  6. Interpretación del proceso de gestión y administración de las instituciones públicas, privadas y emergentes a través del análisis de su incidencia en el desarrollo económico, político, social en las condiciones de cambio por las que atraviesa el país.
  7. Fortalecimiento del perfil de los profesionales participantes para optimizar la gestión, el ejercicio del liderazgo y la creación de proyectos de Gestión del Talento Humano, centradas en las personas, para dinamizar procesos de cambio en las organizaciones, como escenarios de fluctuación y ambivalencia, pero a la vez, valorativos del hombre, de los grupos, de las organizaciones con sus potencialidades para el aprendizaje.
  8. Promoción de la gestión del conocimiento en el ámbito intra e inter organizacional.
  9. Contribución a la formación de un especialista con posibilidades de adaptación a épocas venideras, con un alto compromiso hacia la integración de cambios como estrategia que le permita comprender la realidad compleja y no censurarla, para propiciar el crecimiento individual y colectivo.
Para concluir, no podemos dejar de mencionar un propósito de interés para el Programa de Especialización en GTHO, relacionado con el fomento de la integración de los procesos: formación, creación intelectual, vinculación social, como funciones académicas que caracterizan el quehacer universitario en atención a las orientaciones del MPPES (2008). En este orden de ideas, se plantea el impulso de cambios de visión y de acción en las instituciones y programas académicos, para responder a demandas de generación, circulación, apropiación, aprovechamiento creativo del conocimiento, la transformación del pensamiento de dependencia, para dar lugar a la liberación de las potencialidades creativas del pueblo venezolano.

Perfil Profesional
Gerente, asesor o consultor en Gestión del Talento Humano, que se desempeña con ética y responsabilidad social, en la dirección y administración de los procesos de Gestión del Talento Humano orientados al cambio, mediante la formulación de proyectos, planes, políticas y estrategias para el logro del desarrollo y aprendizaje personal y colectivo, que conlleven a mejorar la calidad de vida lntra e inter-organizacional. Su ámbito de acción se expande a empresas y organizaciones públicas, privadas, de producción social y otras posibilidades emergentes, en escenarios nacionales e internacionales, en un momento y un contexto socio histórico particular. Igualmente puede desempeñarse como asesor y consultor comunitario en proyectos de organizaciones de cogestión y autogestión.

Perfil Ocupacional
El Especialista en Gestión del Talento Humano en las Organizaciones, puede desempeñarse en instituciones de diferente índole, cumpliendo funciones relacionadas con la investigación, planeación y organización, búsqueda de información y conocimiento, manejo de sistemas de información, ejecución, control, integración, evaluación y acompañamiento de las actividades de la Gestión del Talento Humano, que promuevan el desarrollo organizacional, social y de las personas.


El Colegio Universitario "Francisco de Miranda" (CUFM)


   El Colegio Universitario "Francisco de Miranda" (CUFM) es una institución del Estado venezolano, fue creado por Decreto N° 1620 el 20 de Febrero de 1974, firmado por el Dr. Rafael Caldera de conformidad con lo dispuesto en el Parágrafo Único del Artículo 10º de la Ley de Universidades y los Artículos 2º y 4º del Reglamento de Institutos y Colegios Universitarios. Se encuentra ubicado administrativamente dentro del Ministerio de Educación Superior, el cual agrupa a todos los Colegios e Institutos Universitarios de Tecnología.
    El Colegio Universitario "Francisco de Miranda" responde a la necesidad que tiene el país de profesionales universitarios que atiendan a los sectores de producción y servicio del país. Lo que en un principio fue una novedad, en este momento goza de un claro perfil gracias al impacto efectivo que sus egresados han tenido con su desempeño en la sociedad productiva venezolana. En esta labor se conjuga una visión de justicia social, con el carácter estratégico de la educación superior para el desarrollo humano integral sustentable, la soberanía nacional y la construcción de una sociedad democrática y participativa.



La Sede Central está ubicada en la Esquina de Mijares, en la parroquia Altagracia de Caracas. Se trata de una esquina dedicada tradicionalmente a la educación.
Allí funcionó el Colegio San Ignacio y la muy prestigiosa Universidad Católica Andrés Bello. Se encuentra justo en el centro histórico, político, religioso, financiero y cultural de Caracas.

    El edificio cuyo estilo arquitectónico puede identificarse como "deco", alberga entre sus bienes más preciados una envidiable colección de piezas de arte contemporáneo. La colección iniciada por el director fundador Rafael Fernández Heres, cuenta en la actualidad con obras de más de tres docenas de artistas en su mayoría venezolanos; en ella están presentes: Francisco Hung, Carlos Prada, Luis Guevara Moreno, Carlos Hernández Guerra, Pedro Briceño, Mateo Manaure, Alirio Palacios, Manuel Quintana Castillo, Edgar Sánchez, Victor Valera y muchos otros.

  Esta sede, donde funciona la Dirección, el Consejo Directivo y las Divisiones Académicas, tiene como vecinos al Banco Central de Venezuela, la hermosa Plaza "Juan Pedro López", el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, y las Iglesias de Las Mercedes y Santa Capilla.

Dirección:

Esquina de Mijares. Parroquia Altagracia, diagonal al Banco Central de Venezuela

Teléfonos:

  • Dirección: (0212) 862.11.79
  • División Académica: (0212) 864.25.21
  • División de Desarrollo y Bienestar Estudiantil: (0212) 862.30.66
  • Control de Estudios: (0212) 860.46.26